Este proyecto tiene como objetivo encontrar nuevas terapias para tratar el neuroblastoma metastático, un tipo de cáncer infantil que afecta al sistema nervioso y representa una de las principales causas de mortalidad en niños y niñas con cáncer. El neuroblastoma metastático es especialmente resistente a los tratamientos actuales, como la quimioterapia y la radioterapia, y los menores que lo padecen tienen pocas probabilidades de sobrevivir.
El proyecto se centra en estudiar las vulnerabilidades epigenéticas de las células tumorales, con el objetivo de diseñar nuevos fármacos que puedan atacar a estas células sin afectar al ADN de las células sanas, reduciendo
así los efectos secundarios.
Si los fármacos desarrollados tienen éxito, podrían sustituir a los tratamientos actuales que tienen muchos efectos secundarios, como la quimioterapia. Esto permitiría a los niños y niñas continuar con sus actividades diarias sin sufrir los daños causados por los tratamientos convencionales, mejorando su bienestar y aumentando sus posibilidades de superar la enfermedad.