El Delta del Ebro sufre estos días las consecuencias de uno de los temporales más importantes de la historia reciente: kilómetros de playas y unas 3.000 hectáreas de arrozales han sido engullidas por el mar que ha penetrado hasta tres kilómetros tierra adentro. SEO/BirdLife lamenta profundamente los daños causados por el temporal “Gloria”, especialmente en el Delta del Ebro, donde lleva trabajando más de 20 años en su conservación y en la producción de arroz ecológico y sostenible.
Durante el 21 de enero, y debido a una subida del nivel del mar de 70 cm causado por el temporal, la práctica totalidad de las playas del delta han quedado bajo el mar, así como la mayoría de los arrozales colindantes. La situación es especialmente grave en la zona de la Playa de la Marquesa, que sufre problemas de regresión histórica y donde los arrozales están situados justo por detrás de un cordón dunar muy débil, sin la protección de humedales que mitiguen la subida del nivel del mar por el freático.
Los potenciales efectos del cambio climático están ahí, pero el foco de los problemas están en la prácticamente nula llegada de sedimentos -el 99% de los que deberían llegar al Delta quedan atrapados en los más de cien embalses de la cuenca- y la extrema reducción de caudales. Ambas cuestiones han desestabilizado por completo el dinamismo propio de este singular ecosistema, que está viéndose engullido por el mar tras temporal.
SEO/BirdLife recuerda que los científicos ya han avisado de que el Delta cuenta con la casuística para situarse como el lugar potencial para sufrir los primeros refugiados del cambio climático en Europa.
Es previsible un incremento de episodios como el vivido estos días por lo que es muy urgente reforzar las barreras naturales para minimizar, en la medida de lo posible, los impactos directos como una de las primeras medidas de adaptación y resiliencia ante el cambio climático.