Las oportunidades educativas a las que tiene acceso un niño o joven tienen un impacto directo en su trayectoria vital. Una de las principales fuentes de riesgo son las desigualdades educativas que desembocan en fracaso escolar o abandono prematuro. Estas situaciones están directamente asociadas a las condiciones de incorporación al mundo laboral, al riesgo de pobreza cronificada, a la intensidad de las prácticas de ocio o culturales, a la participación política y social o al estado de salud general.
Esta realidad educativa se sitúa en un marco general que es también preocupante: en Cataluña un 25% de los hogares con hijos están en riesgo de pobreza. Y el 80% de los niños y niñas que viven en situación de pobreza serán adultos pobres.
Estos son indicadores que deben ponernos en alerta respecto a los derechos a una infancia y adolescencia dignos, que se ven vulnerados, entre otros, por las desigualdades en el ámbito educativo y su función generadora de oportunidades.
Por eso es más necesario que nunca empezar a revertir estas situaciones desde una aportación articulada y coordinada de todos los agentes educativos y sociales de nuestro país, que trabajen en la misma línea para generar oportunidades educativas.
Para dar respuesta a esta situación Òmnium Cultural impulsa el proyecto Sambori de creaciones culturales con el fin de interpelar al conjunto de niños y jóvenes del país, especialmente entre los que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad, incidiendo en centros escolares con mayor complejidad y en contextos más desfavorecidos, para fomentar la creatividad, la mirada crítica, la pertenencia colectiva y ofrecer oportunidades educativas haciendo posible obras culturales en catalán creadas colectivamente.
Se ha demostrado que los niños y jóvenes que participan en actividades culturales y programas de arte aumentan en habilidades cognitivas, mejoran en rendimiento académico, e incrementan los vínculos comunitarios y de participación.