A partir de una serie de entrevistas (de selección y acogida) se identifican las necesidades, capacidades y potencialidades de cada mujer y se diseña, junto con cada una de ellas, un itinerario de inserción sociolaboral, flexible en el tiempo, que recoge los objetivos a alcanzar a corto, medio y largo plazo.
A lo largo del itinerario se trabajan competencias transversales y habilidades personales, tales como: habilidades sociales, trabajo en equipo, la asunción de una rutina y una constancia, el asentamiento en la jerarquía empresarial, etc., así como, técnicas de búsqueda de empleo, entrevista laboral y gestión de la imagen personal, entre otros.
Paralelamente, se detectan las necesidades formativas necesarias en la mujer atendida, lo que permite su derivación a otros centros que imparten acciones de formación ocupacional y que responden a las necesidades de contratación del mercado de trabajo actual.
Periódicamente se realizan tutorías de seguimiento con la mujer beneficiaria, para realizar una evaluación continua de su proceso de inserción y el grado de consecución de los objetivos planteados.