España es el tercer estado de la UE con mayor tasa de pobreza infantil y uno de los países con mayor desigualdad entre rentas altas y bajas.
La exclusión social tiene un origen estructural (los cambios sociales generan factores de desigualdad); y se manifiesta en diversas dimensiones: no sólo en lo económico (empleo, carencia de ingresos, privación de ciertos bienes y servicios básicos); sino en lo social (aislamiento, conflictividad familiar y social), en la participación del bienestar público (no acceso o acceso muy limitado a una vivienda digna, a la sanidad o a la educación) y en la participación política.
Con el objetivo de evitar que las situaciones de pobreza y desigualdad se hereden, la ONG Ayuda en Acción ofrece ayudas a las familias en situación de vulnerabilidad para que los niños y adolescentes alcancen las competencias básicas o tengan oportunidades de aprendizaje permanente de manera que no queden al margen de la sociedad debido a su situación de pobreza.