La vivienda es un derecho básico al que todo el mundo debería poder acceder, pero según datos oficiales de la Generalitat, más de 48.000 personas en Cataluña tienen graves problemas de alojamiento, de las que más de 14.000 no tienen hogar.
Arrels Fundació trabaja con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas sin hogar en situación de exclusión social. Proporcionan alojamiento, alimentación y atención social y sanitaria a hombres y mujeres que malviven en las calles, y los acompañan en su camino hasta que recuperan la autonomía.
Desde Arrels han desarrollado el proyecto de alojamiento Housing First, que tiene como objetivo facilitar un alojamiento digno a las personas sin hogar. Disponer de una vivienda adecuada es un punto clave para las personas que han vivido en la calle y que empiezan a transformar su situación. El alojamiento se considera un derecho fundamental y el requisito previo para resolver otros problemas sociales, sanitarios, laborales, etc.