Las mujeres con problemas de salud mental viven una múltiple discriminación: por ser mujeres y por tener un problema de salud mental. Así, la discriminación por el hecho de ser mujer influye en la aparición de los trastornos de salud mental y también puede dificultar su atención y recuperación. El género, pues, afecta al diagnóstico y tratamiento de la salud de la mujer, originando sobremedicación, problemas de salud, empeoramiento de la calidad de vida y una menor autoestima.
Cabe destacar que un 75% de las mujeres con trastorno mental han sido víctimas de violencia. Y la pandemia por la COVID19 empeoró la salud mental de las mujeres, agravando problemas de salud mental previos o apareciendo por primera vez.
Con el proyecto Mujer y Salud Mental, desde Salut Mental Catalunya trabajan para que las mujeres con problemas de salud mental encuentren el apoyo que necesitan para su recuperación y empoderamiento.